México, segundo lugar mundial en obesidad
"En Estados Unidos el 65.4 % de la población tiene sobrepeso, nosotros estamos muy cerca con un 62.3 %; los habitantes del Reino Unido están atrás con el 61 %" datos recientes proporcionados por el secretario de Salud, Dr. Julio Frenk Mora
El tema de la alimentación debe preocuparnos más que cualquier otro tema. Si no comemos, no podemos vivir...y si comemos mal, nos morimos antes de tiempo o tenemos una mala calidad de vida."En Estados Unidos el 65.4 % de la población tiene sobrepeso, nosotros estamos muy cerca con un 62.3 %; los habitantes del Reino Unido están atrás con el 61 %" datos recientes proporcionados por el secretario de Salud, Dr. Julio Frenk Mora
Creo que ésto va más allá de la problemática de comer equilibrado o no, el problema es más complejo porque que estamos comiendo basura y se la estamos compartiendo a nuestros hijos e hijas.
Actualmente en el mundo tenemos por un lado el problema de escacez de alimentos y por el otro lado la invasión de comida chatarra.
¿Qué es la comida chatarra?
En wikipédia se presenta como comida basura y la definen así:
La comida basura o comida chatarra contiene, por lo general, altos niveles de grasas, sal, condimentos o azúcares y numerosos aditivos alimentarios, como el glutamato monosódico (potenciador del sabor) o la tartracina (colorante alimentario).
Todos estos componentes estimulan el apetito y la sed, lo que tiene un gran interés comercial para los establecimientos que proporcionan ese tipo de comida.
Potencialmente todos los alimentos son perjudiciales para la salud si se abusa de su consumo, pero los que se consideran comida basura lo hacen en mayor medida por necesitarse menores cantidades para producir efectos adversos, o por consumirse en mayores cantidades, dada su facilidad de consumo.
Suele relacionarse el consumo de comida basura con la obesidad, las enfermedades del corazón, la diabetes del tipo II, las caries y la celulitis.
Este tipo de comida es muy interesante para aquellos que la producen; por lo sencillo de su elaboración ya que es sometida habitualmente a procesos industriales, por su fácil conservación ya que en muchos casos no necesita refrigeración y su fecha de caducidad suele ser larga.
A esto agregamos que han alcanzado (o hemos permitido que alcancen) una distribución comercial sumamente amplia que hace que estos productos sean muy fácilmente accesibles, ya que además, su precio es relativamente bajo.
La población cae facilmente en el consumo de estos productos porque no suelen requerir ningún tipo de preparación por parte del consumidor final o ésta es escasa, es cómoda de ingerir y tiene una gran diversidad de sabores.
La presión de la publicidad interviene de manera importante en todo este proceso.
Lo que es más grave en todo esto es que esta invasión no creció junto con una educación alimentaria, muchos de nosotros papás y mamás simplemente no sabemos distinguir los alimentos buenos y los nefastos para la salud de nuestros hijos e hijas.
Y me parece que los intereses de algunos compiten con la educación y con la salud pública.

